2022ko disko onenak. 30-21.

 




30

Willis Drummond Hala ere (Tabula Rasa)
ROCK // Eta ia konturatu gabe, mendearen lehen hamarkadaren amaieran hardcorean, post rockean eta do it your selfean nabigatzen agertu zen talde hura gure betiko klasikoetako bat bihurtu da. Baionarrek inoiz huts ez egitearekin leial jarraitzen dute. Taldeak Hala ere diskoan entzulearen nerbio-zuntza interpelatzen du, espasmo erritmikoak eraginez eta are zuzenago den tramankulu bat argitaratuz. Pearl Jam, Nirvana eta The Strokes-en eragin argiarekin, Ez dugu behar, Stockholmen, Western Smile eta Makina bat benetako bonbazoak izan behar dira zuzenean.







29

Band of Horses Things are great (BMG)
ROCK // Aunque todo hace indicar que los mejores trabajos de Band Of Horses son cosa del pasado, Things are Great recupera los principales puntales de la banda: la cortina de emociones vibra gracias a unas crujientes guitarras y esa mezcla melancólica de ensueño sigue apareciendo adornada por la edulcorada garganta de Ben Bridwell. Un nuevo universo de poco más de cuarenta minutos en el que perderse y disfrutar de un paisaje esperanzador repleto de belleza.







28

Funeral Chic Roman Candle (Prosthetic Records)
METAL-PUNK // Una de las sorpresas menos esperadas y agresivas del año viene de Carolina del Norte. Funeral Chic ha fundido un metal rico en punk, oscuridad y venganza. Un elemento surgido de un vitriolo que combina cristales del hardcore más frenético, las guitarras más chirriantes, el agua humeante procedente del lago de Estigia y las atmósferas neo noir más crueles del año, junto con las de White Ward. Si te gusta la suciedad, las lenguas arrastradas por el ardiente asfalto, las gargantas de lija y la desvergüenza más absoluta, Roman Candle te proporcionará una buena dosis de alegría. 






27

Lissie Carving Canyons (Lionboy Records)
AMERICANA // Compré el debut de Lissie en una tienda de Abercrombie & Fitch de Hollywood en agosto de 2011. No presté demasiada atención a la cantautora de Illinois hasta que un amigo me echó la bronca por haberme pasado por alto My Wild West (2016). Desde entonces la he seguido atentamente. He sido capaz de enternecerme con ese don para lograr dulces melodías sobre delicadas capas que, por otra parte, nunca llegan a romperse o ensuciarse. De hecho, hay una paradoja que, en cierto modo, explica esta sensación: pese a ser del medio oeste yankee, Lissie triunfa más en Inglaterra. Así que el 16 de septiembre le apliqué un corazón a Carving Canyons y me apliqué en busca de melodías que pudieran formar parte de la banda sonora de algún teen drama ñoño de moda. Y bien, algo hay, Chasing the Sun, pero gracias a temas como Sad, Night Moves (con fuerte influencia de Fleetwood Mac), I Hate this y Midnight Lissie logró emocionarme lo suficiente como para seguir probando. Carving Canyons no me ha cambiado la vida pero sí que me la ha alegrado por unos meses. 





26

White Ward False Light (Debemur Morti)
NOIR BLACK METAL // Hay un lugar en la noche, una triste esquina de la ciudad, en la que la luz de una tenue farola ilumina a un saxofonista maldito que se retuerce en su interpretación, extasiado, confundido, dolido y mojado. La sangre brota de sus dedos, la ropa le cae en jirones hasta el suelo. La base que escupe el viejo equipo de audio es un cruce de black metal épico y doom atmosférico, con sus arrebatos frenéticos y sus parones necesarios. Y nuestro saxofonista vende su sombra al diablo a cambio de entretejer más negritud y engrudo a la ya de por sí oscura y densa propuesta metálica. Una película de cine negro y una esquiva adoración a Belcebú, un mundo enfermo, errado, abandonado. False Light es todo eso y mucho más. White Ward ha sellado uno de los discos de black metal más embriagadores del año sin la necesidad de ceñirse al género y profundizando todo lo posible en un terreno tan bello como devastador. 






25

AA Williams As the Moon Rests (Bella Union)
DARK POST FOLK // Una vez perdido el efecto sorpresa la manera en la que nos alcanza un artista empieza a mutar. La evolución no siempre tiene que ser positiva o positivamente exponencial. Puede atascarse. Puede que los siguientes pasos del artista vayan en contra de nuestros gustos o que se pierda en un mar de indiferencia en el que la comunicación que un buen día nos entusiasmó, se haya detenido sin saber muy bien por qué. No ocurre nada negativo con el segundo trabajo de estudio de AA Williams pero sí que pasa algo con el efecto sorpresa. Pese a que la oscuridad, la densidad, el nihilismo y las tenues melodías siguen siendo claves, en As the Moon Rests, se ha perdido el factor sorpresa. Todas aquellos trucos de prestidigitadora de Williams pierden efectividad y la extraña sensación de estar escuchando una continuación descafeinada y lineal de Forever Blue (2020) se hace con la atmósfera. Pese a todo, As the Moon Rests tiene lo suficiente para ser un disco destacado en este 2022 y en su concierto como telonera de Mono en Atabal a principios de septiembre jugó todas sus bazas con claro carácter ganador. 






24

Pixies Doggerel (BMG)
ROCK // De acuerdo. Pixies está aquí más por ser uno de los grandes clásicos de la música popular del siglo XX que por haberse marcado una de sus mejores obras en este 2022. Sin embargo, tras Head Carrier (2016) y Beneath de Eyrie (2019), dos discos tan fallidos como alejados de lo que es el universo Pixies, en este Doggerel recuperan parte de su esencia. Probablemente lo hagan a base de guiños demasiado obvios a su propia obra. Marcadas líneas de bajo, poesía rota en la garganta de Black Francis, volcánicas guitarras con regusto surf, pastosos coros femeninos y muchos otros ingredientes enraizados en el cancionero de los de Boston. Lejos, muy lejos, de sus primeras cuatro obras, Doggerel supone una pequeña recuperación que deja a la banda tras el rebufo de Indie Cindy (2014). El artefacto que le sirvió a la banda para retomar el pulso compositivo tras 23 años en el dique seco. 






23

Afghan Whigs How Do you Burn? (BMG)
ROCK // Mientras Pixies se persiguen a sí mismos en una espiral marcada por el revival, Afghan Whigs tratan de buscar un nuevo camino por el que avanzar mediante un sonido tan visceral como épico, bastante alejado de aquel ruidoso soul de finales del siglo pasado. Greg Dulli y su banda ha abordado un trabajo que aborda la clásica literatura maldita y perdedora desde un punto de vista más robusto y sobrio. Con energía y concesiones a la siempre emocionante melodía de Dulli pero con un punto de madurez y seriedad que aleja How Do you Burn? de discos anclados en el sentimiento generacional como Gentleman (1993) o Black Love (1996).






22

Fontaines DC Skinty Fia (Partisan Records)
ROCK // Probablemente en un futuro no muy lejano me torturaré a mí mismo por no haber colocado este Skinty Fia más arriba en la lista de lo mejor del año. Lo que parece la continuación perfecta de A Hero's Death (2020) y una equilibrada mezcla entre este y Dogrel (2019) vuelve a a colocar a los irlandeses a la cabeza de ese punk de aires post surgido durante el último lustro en el que mientras otros juegan a abrazar lo grotesco, Fontaines DC sigue confiando en sus posibilidades melódicas sin renunciar al vaivén epiléptico. Un disco inferior a su debut, le costará a la formación elevar su nivel hasta el Olimpo que supone Dogrel, pero similar a A Hero's Death y, por lo tanto, notable. 






21

Birds in Row Gris Klein (Red CRK AB)
POST ROCK // Si existe un post rock o un post hardcore entrecortado, en blanco y negro y que abusa del contraste frenético del claroscuro eléctrico, ese es el que facturan los galos Birds In Row. Partiendo de la base de que mi primer contacto con su propuesta fue en directo, hace escasos meses en Atabal calentando escenario para los todopoderosos Cult Of Luna y de que ese primer contacto no terminó por ser satisfactorio, tengo que reconocer que Gris Klein ha crecido en mí de una forma inesperada. Descontrolada. Abrupta. Invadiéndome como si un negro Caballo de Troya hubiese permanecido oculto en mis entrañas. Esperando agazapado al zarpazo emotivo y melodramático certero que me dejase sin defensas. Y solo entonces, solo cuando ese ejército compuesto por Daltonians, Noah, Cathedrals y Winter, Yet, entre otros, ha decidido que era hora de llegar a mi cerebro, de desatar aquella idea inoculada en aquel arrojadizo directo de Atabal, mis defensas han doblado las rodillas, han escupido sangre y se han rendido. Porque Gris Klein te atrapa tanto si quieres como si no. Te sepulta en su densidad y su desgarro. Te convierte en un títere a su servicio. En un siervo necesitado de más. 






Comentarios