lunes, 16 de marzo de 2015

LA MARAVILLOSA ORQUESTA DEL ALCOHOL "La primavera del invierno" (2015)




DESGARRO EMOCIONAL


http://open.spotify.com/album/0GDJEXa8wAflEyA3yIOrl2

Escribir nuestra singladura musical a golpe de sorpresas no es más que otra posibilidad. La Maravillosa Orquesta del Alcohol sorprende con su nuevo trabajo y en cierto modo, provocan que el oyente conecte con sus emociones. A folk de piel.


"Quiero quedarme a vivir en ese instante en el que la montaña 
rusa llega arriba y no antes, ni después" ("Miles Davis")

Si alguna vez La Maravillosa Orquesta del Alcohol (La MODA) fue una banda que lo intentaba, fue en el pasado. A día de hoy el sexteto burgalés es una fuerza de la naturaleza desbocada y descontrolada. Puro sentimiento y desgarro emocional en cada estrofa. Con una capacidad sorprendente para cuadrar instantáneas perfectas sin una cámara de fotos. Simplemente con sus melodías, sus profundas letras, sus arrancadas, sus paradas y sus tensiones.

"Conducir despacio hacia ninguna parte sin salir de la cocina" ("Miles Davis")

Lo hacen con un lenguaje basada en la musicalidad folk de sus instrumentos. Pero la actitud que esconden las composiciones de La MODA casi que proviene del punk, de su irreverencia, de su inconformismo y sobre todo de su discurso vitalista. A simple vista una mirada simple dirá que Mumford and Sons y similares. Pero lo cierto es que no es importante cuanto (cantidad) y cuanto (tiempo) han ido al remolque de otros, si lo han hecho alguna vez. Lo importante es que están, son y parecen y que tienen lo necesario para ser disfrutados. Para emocionar. Para hacer llorar. Y La MODA lo hacen desde algo que nace en el folk, se sumerge en el country, se retuerce en el blues y grita desde el punk.

"Dile al capitán, que renunció a ser su guía. Yo sí quiero tener una musa que me escriba o escribirle yo a ella a través de esta botella" (PRMVR)

Canciones como "Miles Davis", "Amanecederos", "PRMVR", "Hay un fuego" y "Los Lobos" son una montaña rusa de emociones con una garganta inyectada en sangre y palabras despedidas entre sollozos. No se trata en ningún caso de relamerse las heridas, se trata más de sacar pecho y desafiar al viento con la sospecha de que puede escuchar mucha gente pero también puede que no escuche nadie.

"Han atado nuestras manos con, con las mismas manos que acarician a sus hijos, antes de que duerman". (PRMVR)

Porque, jugando a la radiografía sicológica, La MODA pueden ser la voz de una generación, la de los veintitantos, que ven la posibilidad de comerse el mundo pero también tienen miedo de no lograrlo. Comerse el mundo por configuración genética contra la desprogramación real de sus sueños porque sus manos están atadas.

"¿Cuánto corazón necesita dios? ¿Qué más he de hacer? Moriría por volver a nacer" (Disolutos)




Videoclip de "Hay un fuego".


"Canto para los que se han quedado sin motivos. Siempre he sido más de perdedores y perdidos. No vencidos. No podrán secar el mar, no podrán parar la fuerza del destino y sonreímos"
(Hay un fuego)

Que en "PRMVR" colabore Gorka Urbizu en cierto modo cierra un círculo. La MODA y Berri Txarrak comparten una habilidad sorprendente para que voz y música sean una sola cosa. Para que cada palabra y cada sílaba llegue en el momento justo. Para que cada frase empalme con la siguiente subida de guitarras y cada lamento coincida con una sección rítmica dramática. La colaboración no solo conlleva belleza, invoca paz, armonía y señala que las historias de una banda de Burgos y una de Lekunberri pueden y deben acercarse. Porque el rock n' roll nunca debió dejar de ser un reducto de solidaridad entre creadores de sueños.

"Hay un fuego dentro que nos guía desde niños. La llama se quema si detrás no hay un latido. Hay un fuego dentro y será vuestro peor enemigo. Arderán vuestros continentes sin contenido"
(Hay un fuego)

La MODA es necesaria. O más que necesaria, vital. En "La primavera del invierno" su sonido se torna más oscuro, más rasgado. Emocionalmente es más cruz que cara. Aunque canta con un sentimiento positivo, se revuelca en una sensibilidad castigada con clase. De tal forma que el lamento es responsable y no un quejido que nace muerto. Suenan más maduros que en "¿Quién nos va a salvar?" y en plena evolución hacia algún lugar mejor. Si hace unos meses había que decir alto y claro que solo cabía dar las gracias por el "Denbora da poligrafo bakarra" de Berri Txarrak, con "La primavera del invierno" hay que volver a hacer el mismo ejercicio. Gracias La MODA por hacernos sentir vivos.

"En Alaska cazan lobos con sangre de otros lobos. La entierran con cuchillas en la nieve. Esperan a que lleguen. Los lobos tienen hambre. Empiezan a lamer. Bebiendo y desangrándose a sí mismos sin querer". 
 (Los Lobos)

9.1

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