viernes, 27 de marzo de 2015

KVELERTAK. Buhos del norte.




Llevar el rock n' roll a sus límites ha sido un objetivo que se ha repetido en diferentes ocasiones a lo largo de la historia. AC/DC llevó el rock de los 50 a un nuevo estadio. Motorhead elevó la mugre a objeto de culto. Entombed acercó metal extremo a las puertas del rn'r. Ahora, Kvelertak meten en la misma cocktelera rn'r, punk y black metal.  El ARF tendrá su ración de black n' roll.



Kvelertak se mueven en territorio hostil. En tierra de nadie o en tierra de todos, según se mire. Su mística se sitúa en su lenguaje guitarrero. Es ahí donde reside prácticamente el 100% de su identidad musical y rockera. También hay cierta añoranza por la violencia. Por la ruptura de ritmos y el contraste de atmósferas. Esto no se trata de ir más allá que nadie, se trata de hacer posible algo que quizá otros soñaron pero definitivamente no intentaron.

Kvelertak se mueven con soltura por coordenadas musicales que en un principio pueden parecer antagónicas. Por mucho que los pioneros del black metal tuviesen cierto espíritu punk fue el metal el estilo madre que acogió en su seno a los sonidos afilados del más allá. Llevamos lustros en los que cuando se habla de black, se habla de un derivado extremo del metal. Ni rastro del punk, al menos en la superficie. Aunque ahí están Darkthrone para echar esta teoría por tierra.

Así, cuando el sexteto noruego publicó su primer disco de estudio en 2010, saltó la sorpresa. Los de Stavanger combinaban con acierto black metal, punk rock, heavy metal y high energy escandinavo de los 90. Era como si Turbonegro, Kiss y Emperor hubiesen hecho una jam session en la búsqueda del más allá. Solo que el tono luminario y festivo indicaba que aunque por momentos los elementos black metaleros estaban ahí, presentes y activos, Kvelertak eran otra cosa. Para Bjarte Lund Rolland, uno de los guitarristas de la banda, la fórmula estaba clara: “Nos gusta cualquier cosa que sea agresiva pero que sea pegadiza, que tenga gancho. Es ese tipo de fricción la que hace interesante la música dura”.

Kvelertak, dentro de su concepto musical extremo perfectamente identificable, escribían canciones redondas. Himnos, en ocasiones. Estribillo coreables con el puño en alto mientras haces headbanging. Y lo hacían apoyándose en tres guitarras. Como los Guns N’ Roses de Axl Rose. Eso permite a la banda una profundidad compositiva poco común en el metal extremo. Además, facilita que en directo todas las capas de melodías, riffs y punteos estén ahí, visibles y disfrutables. Siempre hay al menos una guitarra haciendo algo de garantías.

“Kvelertak” (2010) es una montaña rusa. Un elegante muestrario de sensaciones frenéticas en el que tienen cabida el descaro del punk vía Turbonegro, la energía guitarrera de Hellacopters, los desarrollos instrumentales de Emperor, la festividad de Kiss y la agresividad de unos Entombed. Curioso que casi todos los nombres sean escandinavos. Escandinavia, esa gran nación rock.

Proponemos aquí un ejercicio. Arbitrario quizá. Pero también entretenido. Presentamos una selección de cinco temas de “Kvelertak” (2010). Cinco temas que representan todo lo que encierra el sexteto noruego. Y los relacionamos, esquemáticamente, con los discos que están en la columna de la derecha. Posteriormente, haremos lo mismo con su segunda obra, “Meir”.

(1). Ulvetid
(2). Mjød
(3). Utrydd dei Svake
(4). Sultans of Satan
(5). Blodtørst


MEIR ES MAS.

El primer disco de Kvelertak sirvió para que los noruegos se hicieran un nombre en el metal europeo. La prensa los emparentó con Entombed o Carcass por acercar el metal extremo al rock n' roll de una forma directa. No eran malas referencias. Pero había más. Black metal, punk rock y tres guitarras. A menudo el cocktel se creaba dentro de una misma canción. Pero las composiciones eran redondas. Completas.

En marzo de 2013 ve la luz "Meir". Los noruegos siguen en estado de gracia. Apenas varían el discurso y no pierden ni un ápice de frescura. Es como si hubiesen dado con la fórmula secreta y no quisieran soltarla. Llegan a EEUU y su nombre empieza a ser pronunciado junto al de Mastodon, Gojira o Baroness como unos de los grandes referentes del metal contemporaneo. Solo que los noruegos son divertidos. Joviales. Vitales. 

Kvelertak son una banda de rock. En esencia es eso lo que son. No importa que a veces te arranquen la piel a tiras o te derramen una cerveza helada por la espalda. La chispa que les mueve es la del rock n' roll. Y en el Azkena Rock Festival, deberían encontrar su segunda casa.

(6) Nekrokosmos
(7) Snilepisk
(8) Kvelertak
(9) Bruane Brenn
(10) Spring Fra Livet





EMPEROR
"In the Nightside Eclipse" (1994)

Breaks, violencia y pasajes progresivos creados bajo un manto atmósferico. Tema (6)

ENTOMBED
"Wolverine Blues"
(1993)

Piedra angular del death n' roll y pariente lejano o precursor de lo que hoy hacen Kvelertak. Tema (3)

GALLOWS
"Gallows" (2012)

Punk con un pie en el hardcore mirando de refilón el metal. ¡Con coros! Temas (4) y (5)

THE HELLACOPTERS
"Paying the Dues" (1997)

Guitarras afiladas y ecos del high energy de Detroit. Hay arranques calcados. Temas (4), (5) y (9)

PROTEST THE HERO
"Fortress" (2008)

Venadas progresivas y veloces ataques metálicos. Giros bruscos y roturas de cuellos sin vértigo alguno. Temas (6), (7) y (10)

Sick Of It All "Scratch the Surface" (1994)

La violencia llevada al ritmo de la calle. Esa misma violencia llevada a los bosques noruegos. Temas (3) y (7).

TURBONEGRO
"Apocalypse Dudes" (1998)

Los Kiss del punk. Los reyes del estribillo y los coros festivos. Y también, las reinas del rodeo. Hay mucho de ellos en Kvelertak. Temas (1), (2) y (5)

2 comentarios:

  1. Creo que lo clavas en cuanto a coordenadas musicales. Añadiría que en presencia escénica (o actitud en directo) me parecen salidos de la escena hardcore de la costa este.

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  2. Aupa Green. Ahí están Sick Of It All. Aunque te referirás a cosas anteriores... Eskerrik asko por participar!

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