martes, 15 de noviembre de 2016

THE WALKING DEAD. Reflexiones sobre el capítulo 7x04 (Spoiler).




7x04 Service


El cuarto capítulo de la séptima temporada de The Walking Dead volvió a ser para Negan. De hecho, fue más bien un monólogo. Negan, Negan, Negan..... Con Rick agachando la cabeza por primera vez en la historia de la serie ante un monstruo del terror sicológico acompañado por una pléyade de guionistas empeñados en hacerlo todavía más grande. Porque si en algún western y en las guerras contra las hormigas la clave pasaba por matar al líder, ¿No bastaría con matar a Negan y esperar a ver qué ocurre con el resto?

Ese es el camino fácil. Pero hay que tener en cuenta, y ahí estuvieron muy inteligentes en el montaje a la hora de rescatar las declaraciones que Rick hizo a la cámara de Deanna tras llegar a Alexandria, que el objetivo final de Grimes es proteger a su familia. Esto es, a su hijo y a su hija adoptiva. Así que habría que ser más comprensivo con Rick, un personaje violento y lunático acostumbrado a disparar primero y preguntar después en la mayoría de las ocasiones que ve que por primera vez desde que arrancó el holocausto caminante tiene que echar el freno y aceptar ser poco más que una pieza para el servicio.

Realmente, poco más hubo en el capítulo de ayer. Fue una nueva vuelta de tuerca a la imaginería sanguinaria y sádica del imperio del mal. Una gota más encaminada a colmar un vaso que irremediablemente tendrá que desbordarse. Porque es de esperar, los que hemos leído el cómic contamos con cierta ventaja, que Rick empiece en pensar en la violencia como única salida a la situación. Lo que no sería más que rebundar en una de las ideas principales del relato: justificar la violencia. Algo que no juzgamos. Pero si juzgamos el punto de vista hipócrita desde el que se hace esta justificación.


  El jefe llama a las puertas

Cuando hace un año y medio comenzamos a publicar estos análisis y buscábamos el título original del capítulo en internet prácticamente la web de AMC y Wikipedia eran siempre los primeros resultados que arrojaba google. Hoy por hoy, son decenas de páginas las que ofrecen un análisis similar a este que ofrecemos en Pride Of The Monster. Es de suponer que seguiremos escribiendo este artículo semanal mientras haya serie y el tiempo facilite la posibilidad. Pero no deja de resultar amarga la situación. Los esfuerzos por escribir sobre cosas sobre las que puedes escribir y que, en cierto modo, puedan suponer una pequeña novedad o que circunden una lejana idea de originalidad, acaban siempre en el retrete si la fórmula funciona.

Y esta fórmula funcionó, al menos desde el punto de vista de un blog de Blogger no adscrito a su programa de publicidad. Esto es, para un pasatiempo/pequeña aventura que no tiene como objetivo recolectar visitas aunque la visitas vienen y dan cierto sentido al ejercicio de mantenerse en forma, por si acaso. ¿Funciona a día de hoy? ¿Funciona Rick ante la presión sicológica a la que le somete Negan? Buena pregunta.

Internet, y Google, es igual de cruel que Negan. Te muestra el camino para estar ahí aunque para ti estar ahí no sea necesario. Lo que ocurre es que cuando solo se te muestra un camino posible como una posibilidad abierta, ¿Qué más puedes hacer aparte de cogerlo y aguantar, Rick? Negan es un monstruo terrible. Es el dictador que te visita para quitarte todo y, encima, te deja su arma favorita para que la cuides y la transportes junto a él mientras te saquea. Te muestra la certera seguridad de que no le atacarás. Y bien, ¿Si él sabe que no le vas a atacar y te convence de que no le vas a atacar, lograrás atacarle alguna vez? Pero ojo, de la misma forma que Negan es un activo importante para esta nueva etapa de The Walking Dead que prácticamente no ha hecho más que empezar, también puede ser un arma de doble filo para los guionistas. Porque al segundo capítulo entero para Negan, llegó a cansar un poco. Negan, Negan, Negan.....

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