domingo, 15 de noviembre de 2015

Final Villa de Bilbao 27. Metal. NIKETZ + MANIPULATION + THE FLYING SCARECROW. Viernes 13 de noviembre. Bilborock. Bilbao.



Completamente ajenos a lo que ocurría en las calles de París y, especialmente, en la sala Bataclan, el Villa de Bilbao metálico cerró su 27 edición de una forma previsible. Los vizcaínos The Flying Scarecrow se llevaron el primer premio tras demostrar con creces que eran la mejor banda del certamen en 2015. Los polacos Manipulation superaron a los también vizcaínos Niketz que tuvieron que conformarse con el tercer puesto. 



El Villa de Bilbao metálico cerró su 27 edición de una forma brillante. The Flying Scarecrow lograron imponerse en la final y perpetuar así una realidad cimentada en las últimas ediciones: el título se queda en Bizkaia. De nuevo. Rise To Fall, Quaoar, The Wizards.... y, ahora, The Flying Scarecrow. No solo el título, el tercer puesto también se quedó en casa gracias a Niketz. Los de Etxebarri se suman así a una buena lista de bandas de nuestra escena que han alcanzado la final para disputarla y para elevar el nivel del concurso bilbaíno. Como ejemplo, HighLights, The Descent, Neila o los propios Niketz.


Elegido el orden de las actuaciones por sorteo, NIKETZ fueron los primeros en subirse al escenario de La Merced. El trío de Etxebarri estuvo algo por debajo de su actuación en las semifinales. Su rock abierto en canal, de aspereza metálica pero de fuerte carga emotiva y melódica sonó mejor en sus primeros compases pero se fue diluyendo según avanzaba la actuación. Algo que no ocurrió en la ronda clasificatoria, donde mantuvieron una linea notable durante la media hora de actuación. Tercer puesto para ellos cerrando un concurso notable en el que han optado a todo y en el que han contribuido con claridad a mejorar el nivel medio del certamen.





MANIPULATION también estuvieron por debajo de su concierto de semifinales pero resultaron más convincentes que NIKETZ. No brillaron y no da la impresión de que su death metal vaya a volar más alto. La sensación de que su propuesta ya ha tocado techo quedó patente en Bilborock. No obstante ejecutaron con entrega y potencia y se llevaron el segundo puesto con todo merecimiento.





THE FLYING SCARECROW no hicieron más que certificar un hecho. Cumplir con un trámite. Eran la mejor banda y solo tocaba refrendarlo. Y lo hicieron con una actuación calcada a la de la ronda clasificatoria. Buen equilibrio entre potencia y melodía dentro de un metal alternativo que da cobijo a melodías cercanas al pop como al desgarro más absoluto. La formación de lujo en cuanto a experiencia en otras bandas, actitudes y aptitudes coloca a los vizcainos a un nivel alto para un grupo que empieza. No hicieron nada especial en la final más que ser ellos mismos, algo que ya puede ser considerado como algo especial.



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