viernes, 2 de enero de 2015

ESKEAN KRISTO - APPETITE FOR ROCK N' ROLL



"Acabamos de llegar al circo del rock n' roll. 
A ver cómo nos va".






Es exagerado decir que en pleno 2014 me siento casi extranjero caminando por las calles de Igorre. Si no extranjero, sí como si viviese a miles de kilómetros de distancia y no hubiese vuelto en años. Todo pese a que apenas vivo a cinco kilómetros. El invierno pega por primera vez. El termómetro apenas sobrepasa los cero grados. Me cruzo con conocidos que respiran aire blanco y que ya no me recuerdan. Paso junto a los bares donde empezó todo. El Hegazkina donde escuchábamos sin parar a Bad Religion y a Infectious Grooves. La Herriko Taberna que casi fue una escuela de rock: Led Zeppelin, Pixies, Screaming Trees.... Décadas más tarde vivo tan alejado de mi realidad más cercana que no sé qué sonará en esos altavoces. Probablemente pinchen a menudo a Eskean Kristo, quinteto arratiarra de rock duro con raíces clásicas. La gran esperanza blanca del rock en euskara. Descaro y ética de trabajo a partes iguales. Capacidad compositiva fuera de toda duda. Eficacia técnica. Imaginación. Buen gusto para el bourbon y el rock n' roll. Arratia no es una tierra fácil para los descarados aunque sí para los ladrones. El control social es férreo, el control político estéril más allá de misa de los domingos. Siempre lo ha sido. Pero ahora, en pleno siglo XXI, cinco jinetes apocalípticos cantan himnos rockeros con una botella de whiskey en la mano. Llego a la plaza, antes había un viejo frontón, ahora hay uno nuevo. Se escuchan ecos de rock n' roll. Dentro, en el local de ensayo, rebota una impoluta versión de Union Carbide Productions. A veces, o casi siempre, el cielo puede ser un local de ensayo situado en el infierno.


ARRATIAN ROCKANDROLLA!
 Entzun Spotifyn!!!


"Azote Kaldüz!" es el segundo larga duración de Eskean Kristo. En sus surcos se mezclan con éxito sudor, saliva, desparpajo, riffs, rock, roll y energía. Velocidad high energy, mástiles al viento, Rolling Stones, rock sureño. Una tormenta sónica que se introduce en tu organismo por los oídos pero que pronto alcanza la sangre y, con ella, el corazón, las piernas, los brazos. Su sección rítmica invita a movimiento epiléptico y a la ingesta de alcohol. A ellos les va el bourbon. Mi cuerpo ya solo aguanta cerveza. Pero también va bien.

"Egin Kasu" abre el disco. Disparo a bocajarro sin ningún tipo de vergüenza. Todo en su sitio. Guitarras incendiarias en los primeros compases, garganta rasgada, estribillo coreable puño en alto, punteo vibrante y acertado, ¡cowbell!... Este "Azote Kaldüz!" tiene aliento a rock n' roll abrupto y violento. Sigue "Madarikazioa", una suerte de blues acelerado con punteos infernales que no baja la intensidad. El buen humor y el descaro siguen patentes en un "Mafia Naiz" con mucho grove. "Latigo!", que huele a single que tira de espaldas, cierra el arranque del cedé con la colaboración del gran Niko Etxart. Gran ejercicio de presentación de unas credenciales. Gran trabajo de guitarras, quien lleve su peso vale ese peso en oro. Gran sección rítmica, corrección y calidez. Quizá sea la garganta lo que más se resienta. Cierto que el aire socarrón necesita un enfoque cercano al que le da Pello Artabe pero a veces queda la duda de si no está vagueando en exceso. Para cerrar la "cara a" llega el momento de la power balad por excelencia. "Deabrua" ahonda en la versión más pausada del combo arratiano. Y vuelven a sorprender. Primero por la soltura con la que se mueven y segundo porque su capacidad para colocar todo en su sitio deja de ser una posible anécdota para convertirse en una virtud. La forma en la que entran y salen del punteo que vertebra la composición es ejemplar. En especial el crescendo en el que entra de nuevo la voz de Pello, que, de repente, pasa a ser más exigente con su voz. Una canción para soñar que recuerda a aquellas tardes de la adolescencia en los que la radio era tu única aliada y esperabas con ansia a que llegase una canción concreta.

La cara b se abre de nuevo con ironía gamberra, entre Lynyrd Skynyrd y Van Halen. "Sardina bat" relata la historia de una sardina de Santurtzi que no se sabe como acaba en Arratia. "Asala en el fuego, tírale sal", dicen los coros. La sardina no es otra que el lead guitar Igor Delgado, un santurtziarra entre arratianos. "Negar" es un pildorazo de hard rock donde lo mismo aparecen The Who en el inicio que los Guns N' Roses más arrojadizos en el resto de la canción. Recta final del disco con una nueva composición con sabor a single: "Hona Gona Gori" sirve para que Pello vuelva a cantar con elegancia. Quizá no es un tema con demasiado sentido dentro del conjunto pero sigue demostrando que la capacidad compositiva de Eskean Kristo es profunda. "Kptain Putre" devuelve al quinteto a la senda sinvergüenza y rockandrollera. Y "Hamabost Urte Karabie" es el broche final perfecto además de un bonito homenaje al Gaztetxe de Lemoa.

"Azote Kaldüz!" es un buen segundo disco, casi primero si volviésemos al lenguaje de las maquetas, que muestra una banda en forma con amplias capacidades tanto técnicas como compositivas. Con un trabajo de guitarras sobresaliente y una sección rítmica compensada. Un ejercicio notable que invita a disfrutar.

8


Pello Artabe: Voz
Alex Harillo: Guitarra
Aritz Ontalvilla: Guitarra
Peio Artetxe: Bajo, armónica y coros.
Imanol Arrese: Batería.


PROXIMOS CONCIERTOS:
Mañana sábado 3 de enero. Gasteiz. Gaztetxea.

9 de enero. Larrabetzu. Gaztetxea.
10 de enero. Gernika. Iparragirre.
22 de enero. Arrasate. Gatzetxea.
24 de enero. Tolosa. Bonberenea.


Erocka: En pleno siglo XXI hay una banda de rock n' roll en Arratia. No es ciencia-ficción. Es real. ¿Cómo es posible?
Es posible. Aquí todavía tienes a cinco deshechos dispuestos a ser rockeros. Tenemos nuestras razones.

¿Cómo os recibe la gente?
Es cierto que ahora vivimos en un momento en el que parece que los jóvenes parecemos otros ritmos, no sé si más latinos, más bailables.

Sí, demasiados vientos y pocas guitarras.
Eso es. Pero también pensamos que tenemos opciones de darle la vuelta. Existe un revival guitarrero no solo aquí en Euskal Herria, también en todo el mundo. Creemos que podemos tener nuestro público. En Euskal Herria existe una afición al rock que viene de largo y que es superior a la que existe en el Estado español. Hemos tenido muchos grupos y mucha tradición y eso también se traduce en un público potencial amplio. Mientras el público esté ahí, el rock se quedará.

Quizá en una vertiente tan pura del rock sí que estéis un poco solos en el panorama euskadun.
Nos damos cuenta cuando vamos a montar un festi y queremos tocar con grupos que sean cercanos a nuestro sonido. No hay tantos.

¿Cuál es camino que recorre un grupo que se mueve entre los 22 y los 26 años para acabar haciendo rock con raíces de hace cuatro décadas?
Es una evolución de siete años. Dos éramos de la cuadrilla. A mí me regalaron un bajo. Este le quitó la guitarra a su hermano. Luego entró Harillo. Y al final cambiamos un guitarra de Santurtzi por otro de Santurtzi. Tocábamos versiones que fuesen asequibles para nuestro nivel de principiantes. "Maneras de vivir", de Leño, "Corazón de tango", de Doctor Deseo. Algunas cosas de Barricada. Aunque normalmente los grupos que quieren darle al rock empiezan por versiones punk nosotros no empezamos así. Mal o bien, rock desde el principio.

Existe una conexión entre esas primeras versiones y lo de ahora. Aunque es primitiva. ¿Dónde queda el resto del viaje?
Para nosotros todo se basa en que estamos cómodos haciendo lo que hacemos. Y que a la hora de transmitir nos sentimos muy naturales y eso creo que nos ayuda a resultar cercanos y creíbles. No tienes los mismos gustos musicales a los 17 que luego. Poco a poco vas evolucionando y llevando a tu terreno las influencias con las que te sientes cómodo. La década de los 70, el rock, eso es lo que nos une. Esa es nuestra base. Lo que tenemos en común. ¿A quién no le gusta eso?

Puede que a la gente que le da a las trompetas.
También. También. Pero cuando escuchas rock estás escuchando algo que de una u otra forma ha bebido de esas raíces de los 70. Nuestra vida no gira únicamente alrededor de los 70, escuchamos otras cosas. Grunge, stoner. Nos gusta explorar. Ir hacia atrás. Y al final todo nos lleva a los 70.
 


¿Creeis que vuestro disco encajaría en ese sonido?
No porque aunque partamos de ahí se nos va la olla. El resultado no está tan metido ahí pero tampoco es un disco con un sonido moderno. Aunque no esté grabado en analógico tiene un sonido bastante roñoso. Crudo. Hay guitarras como las de "Egin kasu" que me recuerdan a Guns N' Roses. Mucha distorsión sin llegar a ser chicharreras. De todos modos, esas referencias deberían ser para quien escribe. No podemos decir que hacemos esto o lo otro porque quien escucha tiene su percepción y puede pensar que no le gusta lo que escucha porque no se ciñe a la descripción que le han dado. Está claro que partimos de ese sonido de guitarras y de ese rock n' roll pero no podemos quedarnos ahí. Quizá en directo sí tenemos ese sonido y la actitud es más clara. En directo nuestra actitud es rock n' roll.

¿Si el rock n' roll es circo, tiene peligros ese circo?
Nosotros de momento estamos llegando a ese circo. A ver cómo nos va.

Bandas actuales que escuchéis.
Willis Drummond. Lo que nosotros vemos como un revival rockero y setentero. Rival Sons, The Answer. Grupos azkeneros, al fin y al cabo.

Ya sabemos que el rock n' roll en Euskal Herria no da dinero pero, ¿Qué da?
También es más alegre que en ningún sitio. Nosotros lo vemos como una opción personal y para estar a gusto con nosotros mismos. Si quieres dinero tienes que tirar por una opción más comercial. Pero si no te llena y no te gusta, el resultado no va a ser bueno. Preferimos hacer lo que nos gusta y sentirnos a gusto. Lo que se hace solo por dinero no funciona. Hace falta algo más. Puedes acabar sacando dinero haciendo lo que te gusta pero es necesario que exista un caldo de cultivo.

En el disco hay tres singles claros aunque hay alguno más potencialmente hablando. "Madarikazioa", "Látigo!" y "Hona Gona Gori". Esta última no encaja demasiado con el sonido de la banda.
Con algo teníamos que sonar en Euskadi Gaztea. Salió como salió. Es un tema diferente pero también es un tema nuestro y de cualquier modo, es un reto o una forma de demostrar que podíamos hacer un tema así. La esencia es nuestra pero sí que es cierto que es un esfuerzo por sonar más radiofónicos y por llegar a más gente. O a otro tipo de gente que se queda más con los singles que con el resto del mensaje.

El resto del mensaje destila mucha madurez para ser un grupo que está en sus primeros pasos.
Ha sido una novedad para todos en este disco. Musicalmente nos hemos quedado a gusto. Hemos mejorado mucho y hemos trabajado mucho en las canciones. El resultado final deja claro eso. Tenemos que trabajar mucho más. Pero ha sido la primera vez que hemos entrado en un estudio de grabación y estábamos en pelotas en muchos aspectos.

¿Qué supuso para vosotros la primera demo? ¿Sirvió para aprender?
En un principio fue algo que hicimos para nosotros. Aquí mismo, en el local. Nuestro anterior guitarrista que era un manitas controlaba algún programa de Apple y empezamos aquí a ver cómo quedaba. Cuando vimos el resultado pensábamos que era perfectamente publicable. Y lo publicamos en 2013. Sacamos 500 copias. Algunas las regalamos, otras las vendimos. Al principio no funcionó pero poco a poco vimos que echaba a andar. Por ejemplo, entramos en la final de Gaztea Saria. Y en verano empezamos a tocar en directo en parte porque nos llamaban y en parte porque trabajamos mucho para tener esos conciertos. Y ya a final de año ganamos Banden Lehia y EH Sona. Al final exprimimos la maqueta con buen resultado aunque no esperábamos tanto. Lo que realmente nos abrió las puertas fue la maqueta.

¿Cómo fueron esas experiencias en concursos?
Fueron buenas y llegaron en un momento en el que como banda estábamos algo perdidos. No sabíamos por dónde seguir. De repente Banden Lehia. Y seguido EH Sona. Dos semanas en las que pasamos de cero a cien. Conseguimos superar el punto muerto y sentimos un chute de adrenalina que nos ayudaba a seguir. Además, Banden Lehia tenía como premio grabar un disco. Y saber que teníamos que grabar un disco nos dio mucha energía.






Y además actuasteis en el BBK Live.
Fue una bonita experiencia. Tocamos muy pronto pero la gente se acercó a nuestro concierto y quien se acercó no se fue. Fue como una especie de excursión de todo el día más que el concierto. Teníamos que atender a entrevistas, teníamos camerino con cerveza gratis, nos codeábamos con estrellas del rock en el backstage, nos hicimos amigos de los Cristal Fighters, la organización se portó muy bien con nosotros... Un poco como el PIN para los críos pero el BBK para nosotros. En el camerino del al lado estaba John Newman y tenía una ginebra muy buena. Estuvo muy bien. Aunque a nosotros lo que de verdad nos gustaría sería tocar en el Azkena Rock Festival. Ese es nuestro festival.

"Azote Kalduz!" parece que ha tenido cierta repercusión.
Estábamos acostumbrados a hacerlo todo solos. Nunca hemos sido de estar quietos. Ahora estamos en otra liga. Estamos en una discográfica y queríamos llegar a ese punto. Ahora hay algunas cosas sobre las que nos asesoran. No estamos solos pensando, hay gente que piensa para ti. Es algo que te abre muchas puertas en cuanto a promoción. Vas a radios y haces entrevistas en lugares en los que tú por tu propio pie lo tendrías complicado. Se multiplica el público potencial  porque hay más gente escuchando sobre ti.

Empezasteis a tener una relación con los medios de comunicación.
Sí pero también es verdad que con la maqueta nos lo curramos mucho. Mandamos un montón de maquetas, escritos y correos certificados a un montón de sitios. Al principio lo hacíamos y casi no esperábamos ninguna respuesta pero las respuestas llegaron. En Mondo Sonoro, en Zarata, nos hicieron una crítica muy positiva y nos metieron entre las diez mejores demos del año. De repente aparecía una reseña por aquí o una crítica por allí. Veíamos que había alguien que te había escuchado. Ahora eso lo hacemos gracias a la discográfica. Entrevistas en grandes medios. Seis o siete entrevistas al día. Hoy a Donostia. Mañana a Iruñea.

¿Cuál creeis que es el medio más potente de Euskal Herria?
Euskadi Gaztea. Puede que sea Gaztea pero Euskadi... Es una radio fórmula. En una hora hay dos o tres bandas euskaldunes. Normalmente bandas potentes a nivel de Euskal Herria. Berri Txarrak, Gatibu... Si nosotros fuésemos una de esas bandas pondrían cualquier tema nuestro.

¿Os han pinchado?
Sí. Ritxi nos propuso mandar "Mafia Naiz" o "Latigo!". Le dijimos que sí pero no esperábamos pasar la criba de ninguna manera. Dijeron que eran demasiado duras y no entraron. Y entonces le dijimos que enviase "Hona Gona Gori" y que si no podía ser pues no podía ser. Entró. Cuando la compusimos nos imaginábamos que si íbamos a tener alguna oportunidad iba a ser con ese tema y al final así ocurrió.




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